top of page
  • Para portadas Reels (ref trendy) (2)_edited
  • Para portadas Reels (ref trendy)_edited
  • Para portadas Reels (ref trendy) (2)_edited
  • Para portadas Reels (ref trendy)_edited

Se nos va el tren: la crisis de liderazgo juvenil en la política de Las Américas y la persistencia de la política tradicional

30 de mayo de 2024

Autor:

María Paula Manrique Salcedo, Alejandro Amaya, Felipe Caputo

El liderazgo político ha sido un constructo que fundamenta la necesidad de la sociedad por un dirigente dotado de características carismáticas, racionales, determinantes, atrevidas y capaces de hacerse cargo de la toma de decisiones fundamentales del Estado.
Otros Análisis

21/11/25

Punto de inflexión silencioso: Los factores de desaprobación que aproximan un proyecto conservador en México

La seguridad se ha convertido en la principal fuente de tensión política para el gobierno de Claudia Sheinbaum. Pese a que su administración reporta avances como la reducción de homicidios y mantiene niveles relativamente altos de aprobación general, la percepción de inseguridad continúa siendo elevada y se ha reforzado con posibles subregistros en datos oficiales. Las protestas del 15 de noviembre, lideradas principalmente por jóvenes, expresaron un descontento que no constituye una crisis institucional, pero sí revela un desgaste focalizado en el área más sensible del país.

14/11/25

Bogotá no camina segura: El plan fallido de Carlos Fernando Galán

El Plan Distrital de Desarrollo “Bogotá Camina Segura”, vigente para el período 2024-2027 y presentado por la administración del actual alcalde mayor, Carlos Fernando Galán, se planteó como eje central la recuperación de la confianza ciudadana y la garantía de condiciones de movilidad y de convivencia en el espacio público. Sin embargo, el presente texto pretende abordar, como tópicos principales, la seguridad, el aumento de la violencia contra la mujer y el mal manejo de residuos, desde una perspectiva de gestión pública, con el fin de evidenciar el incumplimiento y la mala ejecución de los programas planteados en cada una de estas áreas.

7/11/25

Colombia y Estados Unidos: Entre soberanía y política exterior

La reciente suspensión de la ayuda económica de Estados Unidos a Colombia, anunciada por el presidente Donald Trump, ha reconfigurado una relación histórica marcada por la cooperación y la dependencia. Esta decisión, justificada bajo el argumento del combate insuficiente al narcotráfico, pone en riesgo programas de asistencia humanitaria, paz y seguridad, al tiempo que plantea interrogantes sobre la soberanía y la autonomía política de Colombia frente a su principal aliado.

Introducción


El liderazgo político ha sido un constructo que fundamenta la necesidad de la sociedad por un dirigente dotado de características carismáticas, racionales, determinantes, atrevidas y capaces de hacerse cargo de la toma de decisiones fundamentales del Estado. Históricamente la necesidad del líder ha sido esta, y dicha concepción ha sido explicada y abordada desde puntos de vista como el filosófico al describir al líder virtuoso capaz y designado como un conductor del pueblo. A raíz de este constructo, durante el siglo XX fue fácil evidenciar el surgimiento de grandes liderazgos tanto positivos como negativos para el mundo, tal es el caso de Hitler o Churchill; además, estos liderazgos en los sistemas democráticos también tenían representación en los órganos legislativos como los congresos o los parlamentos, lo que fundamentó la confianza que las personas tenían en los partidos políticos y la disputa de dichos partidos por hacerse con las mayorías en el recinto en que las leyes se creaban.


A pesar de todo lo anterior, el actual funcionamiento del sistema político ha tenido cambios importantes que han derivado en el crecimiento de la desconfianza de la población por los partidos y demás figuras tradicionales que no logran tocar las fibras sensibles de sus ciudadanos. Además, es sencillo escuchar en la cotidianidad que “la siguiente elección se elegirá lo menos negativo entre lo peor” (Duque, T, 2022) y diferentes expresiones coloquiales que ponen de manifiesto la baja emoción y esperanza que tienen las personas en quienes van a representarlas desde los cargos públicos. En ese sentido, una de las grandes consecuencias para los sistemas políticos democráticos es la falta y/o inexistencia de líderes que logren mantener su popularidad a lo largo del periodo establecido para gobernar y, además, leer correctamente las necesidades de los ciudadanos que han elegido a dicho líder.


Con lo anterior en mente, el presente análisis tiene la hipótesis de que un factor determinante es la edad de la clase política gobernante y la de la sociedad en general. Hoy en día, la juventud es determinante en el curso de los gobiernos de las Américas, y no sólo se ha vuelto más consciente sobre su realidad y sus necesidades, sino que además considera pertinente analizar y, de ser necesario, castigar con el voto a quienes no cumplan las expectativas con que se fue elegido en un principio. Así las cosas, considerar la edad de los gobernantes como un aspecto determinante de la fría relación con la ciudadanía puede verse evidenciada en las elevadas edades de la mayoría de presidentes del continente, lo cual implica un manejo de las decisiones y políticas públicas alejado de una ciudadanía cada vez más liberal y deseosa de implementaciones de agendas feministas, dignificadoras de la justicia social y con visión a largo plazo sobre temas como el futuro laboral, la calidad de vida en la vejez y la necesidad de políticas amigables con el ambiente.


A razón de esto, a continuación se presentará un mapa etario en el que se puede observar la edad de los presidentes de mayor edad del continente americano, desde el cual  se establecerá un primer punto ilustrador sobre si la hipótesis goza de veracidad,  posteriormente se analizaran las necesidades actuales de la población, para finalizar desglosando cómo y de qué manera la edad de los gobernantes impacta en la cultura política de los Estados. ¿Será determinante la edad del presidente y la figura presidencial para comprender por qué hay una crisis de liderazgo capaz de leer correctamente a la población? En principio podría decirse que sí, pero no se debe perder de vista que es un fenómeno heterogéneo que tiene muchos aspectos desencadenantes.


Mapa etario y la necesidad de ideas frescas


El mapa presentado en esta sección permite al lector conocer la edad de los presidentes vigentes en el continente americano. Al detalle, es evidente que la mayoría de los presidentes tienen entre 50 a 60 años, sin embargo, también hay casos en los que tienen entre 70 y 80 como son los casos de Joe Biden (81 años), Andrés López Obrador (70), Daniel Ortega (78), Laurentino Cortizo (71) y Luiz Lula Da Silva (78). En contraparte, los presidentes más jóvenes son Nayib Bukele (42 años), Irfaan Ali (43), Santiago Peña (45), Gabriel Boric (38) y Daniel Noboa (36). Con esto en mente, es evidente que los presidentes en su mayoría son personas mayores, con lo cual una parte de la hipótesis es comprobada, pero se debe ir más allá.


ree

Consulta aquí el dashboard: ➡️ (https://lookerstudio.google.com/s/jq2Ba25btOk). Elaboración propia


La edad, sin lugar a dudas, puede ser un factor importante para el electorado y para ocupar un cargo (Tinker, 2015), pero no es uno de los factores más relevantes e importantes dada la experiencia histórica que en muchos países se ha obtenido analizando gobiernos de personas muy mayores, el objetivo de este análisis no es centrarse en el número como tal, sino más bien en la percepción que hace falta para que las personas logren sentir que tienen un líder fuerte en frente y que dicho líder puede ser algo fresco, novedoso y de alguna forma rebelde con la política tradicional. El motivo de la importancia de la juventud en la política es el aire reformista que inspira y el interés que despierta también en las personas más jóvenes, esto es evidente, como menciona Tinker (2015) en su artículo de la CNN para el caso de Obama, pues: “se benefició del deseo de algo nuevo. [Los votantes creen que] si eres joven, no quedarás atrapado en asuntos, debates o peleas 'antiguas' [...] que irás más allá del status quo. No siempre es correcto, pero es la percepción".


Tal percepción es importante a la hora de dialogar sobre liderazgos nuevos pues, como se ha visto a lo largo del texto, los asuntos de corrupción y demás falencias en el sistema político han generado profunda desconfianza sobre la clase política y sus instituciones, lo cual si bien puede despertar liderazgos populistas o disruptivos con el funcionamiento democrático, debe más bien, atraer juventudes a participar activamente sobre todos los temas que generan descontento y que incluso han derivado en importantes estallidos sociales como el de 2019 en Chile y el de  2021 en Colombia. En ese sentido, motivar a las personas jóvenes a participar de la discusión pública es una manera de subsanar y corregir la desconfianza y fría relación que los políticos han establecido (intencionalmente o no) con la ciudadanía; tal objetivo es lograble por medio del entendimiento de aquellas necesidades democráticas y liberales propias del siglo XXI, que abogan en principio por la equidad, la igualdad, la protección de los Derechos Humanos y la protección del planeta tierra en principio.


A pesar de lo anteriormente dicho, es cierto también que en la propia adultez se ciñe una creencia de que la juventud es incapaz de afrontar y corregir problemas en el universo político, sin embargo, es fundamental tener en cuenta que, si bien el mayor siempre será una persona sabía, el joven puede lograr observar cosas fundamentales para mejorar lo que está bien y corregir lo que no. Así las cosas, el mapa etario es ante todo un recurso para comprender que no solo la mayoría de los presidentes actuales son personas cuya juventud se desarrolló en el siglo XX, sino que además llama la atención la presencia dominante de hombres, mientras que el siglo XXI ha sido enfático y contundente en manifestar la necesidad de implementar agendas feministas que den acceso a las mujeres al poder.


En síntesis, es evidente que la edad no es un factor determinante, pero se debe tener en cuenta que la lectura de las necesidades de la ciudadanía es un asunto esencial en el desarrollo de la agenda política y las discusiones que el continente enfrenta en la actualidad. Ante este escenario, cabe preguntarse, ¿qué necesidades tienen los ciudadanos de hoy? ¿por qué tales necesidades son mínimamente resueltas por los gobernadores? y ¿de qué manera impacta en la cultura política la falta de liderazgos frescos y nuevos para la administración de un país?


Las necesidades de hoy


En el contexto político de las Américas, se destacan diversas necesidades imperativas que requieren atención urgente por parte de los entes gubernamentales de cada Estado para abordar los desafíos multifacéticos que enfrentan los países de la región. Estas necesidades reflejan tanto los requerimientos históricos como las emergentes en un entorno diverso. En este sentido, es importante enmarcar estas necesidades.


En primer lugar, la defensa de la democracia y los derechos humanos son fundamentales para garantizar la estabilidad política y el respeto por la dignidad humana en todos los países de las Américas. Esto implica fortalecer las instituciones democráticas, proteger la libertad de expresión y asegurar elecciones libres y justas en toda la región. Con ello, es importante asegurar la reducción de la desigualdad y la pobreza, lo cual es un desafío crucial en el continente. A pesar de los avances económicos en algunos países, la región sigue siendo una de las más desiguales del mundo, con niveles alarmantes de pobreza y exclusión social. Por ello, se requieren políticas públicas inclusivas que promuevan la equidad de género, la inclusión de grupos marginados y la redistribución justa de las riquezas en los territorios.


En segundo lugar, un tema crucial en la agenda política de las Américas es la lucha contra la corrupción. “este fenómeno ha ocupado un lugar sobresaliente en las plataformas y programas políticos; igualmente, se ha convertido en un obstáculo para la eficiencia del sistema democrático, lo que ha impactado en los niveles de satisfacción con este régimen.” (scielo, 2019). Conforme a ello, la corrupción debilita la confianza de la ciudadanía en las instituciones públicas y obstaculiza el desarrollo económico. Es por ello que resulta fundamental fortalecer los mecanismos de integridad, que promuevan la transparencia y garanticen la rendición de cuentas de los funcionarios públicos en todos los cargos políticos, sin importar su jerarquía.


En tercer lugar, la seguridad ciudadana y el combate al crimen organizado son desafíos urgentes en muchas partes del continente. La violencia, el narcotráfico y la criminalidad afectan negativamente la vida cotidiana de millones de personas en la región. Se necesitan estrategias integrales que aborden las causas subyacentes de la violencia y promuevan la prevención del delito, así como la rehabilitación y reinserción de los delincuentes.


En cuarto lugar, el desarrollo económico sostenible es esencial para mejorar las condiciones de vida de la población de las Américas. Se necesita un crecimiento económico inclusivo que genere empleo digno, promueva la innovación y proteja el medio ambiente. Esto implica diversificar las economías, fortalecer el sector privado y fomentar la inversión en infraestructura y tecnología.


En quinto lugar, la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático son desafíos críticos en las Américas. La región alberga biodiversidad y recursos naturales vitales, que también enfrentan graves amenazas ambientales, como la deforestación, la contaminación y los desastres naturales. Se requieren políticas ambientales sólidas que promuevan la conservación, la sostenibilidad y la resiliencia frente al cambio climático.


El renacer de la política


Para este apartado, se debe iniciar con una contextualización de cómo los jóvenes han tenido un impacto significativo en la política en las últimas décadas. El panorama político ha estado marcado por una notable tensión entre procesos de integración y fragmentación a causa de la persistencia de dinámicas políticas conocidas como de la aparición de cambios significativos. “Uno de estos cambios fundamentales ha sido la irrupción de liderazgos regionales de diversa naturaleza y alcance, lo que ha contribuido a redefinir las relaciones de poder en la región” (Miranda, 2011). Este fenómeno ha generado un proceso de transformación en la política americana en el que los jóvenes han desempeñado un papel activo donde logran encontrar nuevos espacios para expresar sus demandas y aspiraciones políticas.


En este sentido, se ha observado una particular competencia entre el liderazgo de Venezuela, con un proyecto alternativo, y la respuesta geopolítica de Estados Unidos a través de Colombia. Este enfrentamiento ha tenido importantes implicaciones para países como Argentina, cuya capacidad de influencia en la región se ha visto notablemente afectada. Es importante destacar que, en este nuevo escenario, Brasil y México han emergido como potencias regionales de gran importancia, donde se logra reconfigurar así la geopolítica sudamericana. La política latinoamericana contemporánea ha estado marcada por la interacción entre la consolidación de nuevos liderazgos regionales y la reconfiguración de las relaciones de poder.


“Las nuevas generaciones de latinoamericanos han sido socializadas en contextos políticos y económicos muy diferentes de las anteriores. Las generaciones anteriores se socializaron políticamente en medio de democracias débiles alternadas con regímenes militares, fuertes períodos de crisis económicas, y bajo la tónica bipolar de la guerra fría; mientras que las nuevas generaciones lo han hecho bajo democracias sostenidas (aunque imperfectas, y en algunos casos neo-populistas) y en general en crecimiento económico” (Zuanasbar, 2018, p. 6).


Según Echeverría (2017), las nuevas tecnologías, especialmente las redes sociales, están impulsando el activismo político juvenil al facilitar la difusión de ideas y propuestas. El Internet sirve tanto para la transmisión de mensajes políticos desde instituciones y medios tradicionales, dirigidos principalmente a jóvenes como receptores, como para promover la formación crítica de estos mediante la difusión de información. Básicamente esto recae en la capacidad de los individuos jóvenes para acceder a información y construir una opinión informada.


El activismo digital en nuestra era se ha convertido en una herramienta moderna donde las personas pueden “intercambiar información, participar de decisiones colectivas, influir sobre otros que están a miles de kilómetros, ser proactivos y no solo receptores, dar voz, educar y movilizar a la sociedad” (AeA, 2022). En el contexto americano se ha visto muy marcado a raíz de la modificación de las dinámicas tradicionales como pueden ser en el ámbito de las elecciones, los políticos ya no deben desplazarse a ciertos lugares donde quieras ganar popularidad, debido a que ahora por medio de redes como Instagram o Tik Tok pueden llegar a mayor cantidad de audiencia que en gran medida son jóvenes, pero que por otro lado puede generar fake news ya que puede ser información tergiversada con la finalidad de ejercer diferentes preferencias políticas.


El interés de los jóvenes por la democracia se manifiesta de manera multifacética y dinámica en Las Américas. Gaviria (2024) señala que, a pesar de la disminución en la participación electoral en comparación con los adultos, los jóvenes logran mostrar compromiso con la democracia a través de su activismo político, especialmente en manifestaciones y protestas que reflejan su deseo de influir en las decisiones políticas y sociales. Este compromiso se ve respaldado por un mayor interés en la política y una participación activa en organizaciones juveniles y otras formas de expresión política no convencionales. En este sentido, el interés de los jóvenes por la democracia no solo se limita únicamente a su participación en procesos electorales, sino que también se manifiesta en su compromiso con la construcción de una sociedad más justa y equitativa a través de diversas formas de participación política.


Conclusión


En el futuro, la influencia de los jóvenes y la tecnología seguirá creciendo, lo que plantea desafíos continuos para la estabilidad y la legitimidad democrática. Será muy importante que los líderes políticos se adapten y cambien su enfoque para proteger la democracia, combatir la corrupción, garantizar la seguridad de la población y promover un desarrollo económico sostenible, además de buscar la protección del medio ambiente. Por otro lado, el activismo político juvenil, impulsado por las redes sociales y una mayor conciencia social, seguirá transformando el panorama político en Las Américas.


Además de ello, es fundamental que la juventud comprenda que su participación en política es esencial para lograr cumplir las necesidades que tiene la sociedad del continente americano del siglo XXI, aportando ideas frescas y novedosas, así como promoviendo ideas de políticas públicas mucho más consensuadas con la población en general. Por otra parte, también es importante que se entienda que la edad de un gobernador no es un factor determinante de ninguna manera, pero que sí puede llegar a profundizar la baja comunicación efectiva que permite solucionar problemas y contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas. Finalmente, mitigar la crisis de liderazgo en el continente producto del poco surgimiento de ideas novedosas es una tarea en la que deben aliarse y trabajar juntos tanto los sabios mayores, como los visionarios juveniles que ven en cada país un potencial diferente que necesita herramientas específicas.



Referencias

 

AeA. (2022, 25 noviembre). Redes y activismo digital: casos de éxito | Ayuda en Acción. Ayuda En Acción.https://ayudaenaccion.org/blog/solidaridad/redes-y-activismo-digital/


Duque, T. (2022). “ESCOGER ENTRE EL MENOS PEOR”: TESTIMONIOS DEL VOTO ÚTIL EN PRIMERA VUELTA. La Silla Vacía. https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/escoger-entre-el-menos-peor-testimonios-del-voto-util-en-primera-vuelta/


Echeverría, M., & Meyer, J. A. (2017). Internet y socialización política. Consecuencias en la participación juvenil.https://www.redalyc.org/journal/4915/491552449001/html/


Gaviria, N. T. (2024, 21 abril). Los jóvenes se interesan cada vez más en política, según el Barómetro de las Américas. El Tiempo. https://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/los-jovenes-se-interesan-cada-vez-mas-en-politica-segun-el-barometro-de-las-americas-3335722


Miranda, R. (2011). Los cambios en la política latinoamericana y nueva realidad internacional de Argentina.https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-05652011000200002


Tinker, B. (2015). ¿A qué edad se es demasiado viejo para ser presidente?. CNN. https://cnnespanol.cnn.com/2015/09/17/a-que-edad-se-es-demasiado-viejo-para-ser-presidente/

bottom of page